sábado, 19 de abril de 2014

El marcador de la innovación de las regiones europeas


Las regiones españolas no destacan precisamente por su vocación innovadora a juzgar por los resultados que expone el último informe Regional Innovation Scoreboard de la Comisión Europea. Los datos nos sitúan claramente en el furgón de cola del tren europeo con unos resultados bastante discretitos.

El  Regional Innovation Scoreboard (RIS) presenta una comparativa en capacidad innovadora de 190 regiones de la Unión Europea, Suiza y Noruega. Los resultados se resumen en una clasificación que agrupa a las regiones en cuatro grupos según su esfuerzo innovador: Líderes en innovación, Seguidores en Innovación, Innovadores moderados e Innovadores modestos.

A grandes rasgos, la metodología RIS reposa sobre un conjunto de indicadores regionales que se agrupan en tres epígrafes: Facilitadores de la innovación (recursos humanos, niveles educactivos de la población, sistema científico, financiación del I+D...), Actividades de las empresas (inversión en innovación, alianzas y emprendimiento, patentes...) y Resultados (niveles de innovación de la pyme, efectos económicos de la innovación...).

Cada país participante en el estudio es dividido por regiones que en el caso de España coinciden con  las 17 comunidades autónomas, Ceuta y Melilla. De las 190 regiones consideradas, 34 se sitúan en el grupo de cabeza de los líderes, 57 en el de Seguidores, 68 en los moderados y 31 en el de los modestos.

Atendiendo a los resultados de nuestro país, observamos que ninguna región española engrosa la categoría de Líder innovador y que solamente 2 son consideradas como Seguidoras, que son el País Vasco y Navarra. El grueso de regiones se encuentra en el grupo de los innovadores moderados y 4 de ellas, Baleares, Ceuta, Melilla y Canarias, en el de innovadores modestos.

Estos resultados nos colocan en el puesto 16 de la lista de 24 países encabezada por Suiza, Suecia, Dinamarca, Alemania y Finlandia, que cuentan con la mayoría de sus regiones en el grupo de Líderes de innovación. A la cola se sitúan Rumanía y Bulgaria, cuyas regiones son mayormente del cuarto grupo, el de los modestos.

El estudio RIS realiza también un análisis sobre el efecto de la financiación con fondos comunitarios sobre la capacidad innovadora de las regiones y vuelve a crear una tipología regional:

  1. Líderes en absorción del Programa Marco. Son regiones con una participación de media-alta a muy alta en el 7 Programa Marco de I+D.
  2. Líderes en el uso de los Fondos Estructurales para actividades tecnológicas y de investigación.
  3. Líderes en el uso de los Fondos Estructurales para el desarrollo de servicios de apoyo a la innovación empresarial y comercial.
  4. Usuarios de los Fondos Estructurales para apoyar prioridades de todo tipo relacionadas con la investigación y el desarrollo tecnológico.
  5. Usuarios de bajo nivel de los Fondos Estructurales. Aquellas regiones que presentan una tasa baja de dedicación de los Fondos Estructurales para apoyar actividades de I+D.
Y si le ponemos banderas a cada uno de los grupos anteriores, nos encontramos que en el primero estarían mayormente las regiones de países como Suecia, Austria y Alemania; en el segundo repetiría Alemania y aparece Portugal; en el tercero Francia, Italia, Portugal y Suecia; en el cuarto Reino Unido, Alemania, Francia e Italia: y finalmente, en el quinto Francia, Polonia, Italia y España.

domingo, 6 de abril de 2014

Alumnos innovadores: los sistemas educativos que sí funcionan


Dentro del espectro de experiencias innovadoras en el campo de la educación, el articulista de la revista TIME Rana Foroohar ha identificado una en un centro de secundaria de la ciudad de Chicago que merece la pena analizar con detenimiento. Se trata del instituto Sarah E. Goode, cuyos alumnos son denominados innovadores y  reciben una formación intensiva en habilidades STEM, las siglas en inglés de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (Science, Technology, Engineering and Mathematics).

Todos los informes realizados en torno a los niveles educativos de EE.UU. y Europa parecen detectar carencias en el alumnado en este tipo de competencias, que por otro lado, se supone que son o serán las más demandadas por la economía del siglo XXI.

Los alumnos del Sarah E. Goode (que es el nombre de la primera mujer afroamericana en registrar una patente en 1885) cursan dos años más de estudios que los de los otros centros del país para obtener el graduado de secundaria. Pero los seis años en total les cualifican para recibir una diplomatura que supera el mero título de  estudios secundarios.

Pero hay algo más, el promotor de esta iniciativa no es otro que IBM, que aparte de establecer el currículum académico en materias STEM, ofrece oportunidades de trabajo remuneradas en la propia empresa. De alguna forma, el gigante de la informática ha creado un vivero de futuros empleados en este instituto de Chicago y en los otros siete que tiene entre esta ciudad y Nueva York.

El programa en cuestión se denomina Pathways in Technology, o P-Tech, y su primera promoción se graduará en 2018. Se considera muy positiva la colaboración del mundo de la empresa en el diseño y ejecución de los planes de estudio, a pesar de que tradicionalmente la educación asociada a sectores de actividad económica era considerada de baja calidad.

A pesar de lo atractivo del modelo, no deja de ser inquietante que sea una empresa la que determine qué deben estudiar los alumnos. Indudablemente, el desempleo juvenil es un problema de primera magnitud pero estas experiencias educativas orientadas al mercado de trabajo no dejan de sugerir que en vez de ciudadanos estamos formando mano de obra.

Curiosamente, el modelo P-Tech puede presentar otra derivada. Una determinada área geográfica en la que ha sido aplicado puede resultar más atractiva para el capital productivo al disponer allí de fuerza de trabajo altamente cualificada. Este modelo se convierte entonces en un atractor de la inversión empresarial o factor de desarrollo local.

Aparte del énfasis en las materias STEM, el currículo de este modelo educativo también incide en  las denominadas “soft skills” (habilidades blandas), como la capacidad para trabajar en equipo, la expresión oral y la presentación, el saber venderse o el liderazgo, entre muchas otras.

En resumen, los defensores del modelo resumen en tres sus factores de éxito: 1. Los alumnos permanecen dos años más en el centro formándose, 2. Los empleadores intervienen en la elaboración del currículo, y 3. Existe la recompensa de un empleo tras la graduación.

viernes, 28 de marzo de 2014

Los tigres y leones PINE: de la extrema pobreza a la hegemonía mundial

¿Os acordáis cuando los países BRIC (véase Brasil, Rusia, India y China) iban a comerse el mundo en el nuevo orden del siglo XXI? Pues olvidaos, ya nadie da un duro por ellos. Ahora los niños bonitos de las naciones emergentes son los PINE, acrónimo cuyas siglas en inglés representa a Filipinas, Indonesia y – toma sorpresa-,  Nigeria y Etiopía. Por lo menos así lo asegura la revista TIME en este artículo.

No nos engañemos, esta era que ahora nace no guarda relación alguna en las formas con la que conocimos en el siglo pasado los que tenemos más edad. Antaño la batuta de la sinfonía económica mundial la llevaban pesos pesados como EE.UU. y Japón, y en menor medida, porque siempre fue un engaño como potencia productiva, la extinta Unión Soviética.

Ahora la ruleta del poder económico orienta su flecha hacia países llenos de contradicciones socioeconómicas, como Brasil o India, e incluso políticas, como China, que combina lo peor de una dictadura comunista con el capitalismo más salvaje.

Sin embargo, esta nueva vuelta a la tuerca en las apuestas de los caballos ganadores resulta del todo rara, especialmente si tenemos en cuenta que en alguno de estos países la gente se moría literalmente de hambre hace bien poco, y de hecho no sé si lo siguen haciendo.

Sobre los BRIC, el artículo argumenta que tanto Brasil como India no presentan hoy más que una fracción de las tasas de crecimiento que ostentaban hace unos años. Por su parte China tiene que hacer frente a una elevada deuda y a un mercado financiero destartalado. Y Rusia… Así la definía el novelista Frederick Forsyth en un  reciente artículo del diario El País:
  
“La economía rusa es patética en comparación con la de Europa, la de EE UU o ambas. Nadie compra bienes de consumo rusos. ¿Coches? ¿Aviones? ¿Incluso armas? Tienen que regalarlos.”

Por el contrario los denominados países PINE están mostrando un comportamiento francamente bueno dentro del mundo en desarrollo.

A pesar de que Filipinas quedó atrás cuando los llamados “tigres asiáticos”, liderados por Corea del Sur, comenzaron su histórico desarrollo, en la actualidad está presentando tasas de crecimiento que superan el 7% anual. De constituir una nación tradicionalmente exportadora de mano de obra, ahora podría convertirse en un polo de atracción de capital y trabajo foráneo.

Indonesia parece también haber dejado atrás su turbulento pasado político y ahora se viste de democracia civilizada con elevado atractivo para el inversor extranjero.

Esto por parte de Asia, pero el continente africano también alberga campeones, los “leones” les llaman. Nigeria es una de las economías más solidas de la región, la de mayor peso del África austral, que tiene un gobierno estable cuyas reformas económicas llaman de lejos a la inversión.

Por su parte, Etiopía siempre está asociada con las hambrunas y esas terribles imágenes de niños malnutridos. La paz de que goza desde hace algún tiempo, unida a unas políticas económicas acertadas, están garantizándole unas tasas de crecimiento nada desdeñables en torno al 7% .

En el caso de las naciones en desarrollo estas predicciones siempre resultan arriesgadas. No obstante, ojalá que estos países inicien la senda del crecimiento y del bienestar sin tropiezos.

sábado, 22 de marzo de 2014

La sombra de la crisis es alargada: abandonad toda esperanza


Los que os acongojáis leyendo profecías distópicas del tipo 1984 de Orwell o Brand New World de Huxley mejor no os acerquéis al informe La sombra de la crisis que ha publicado recientemente el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud. El panorama que arroja para nuestro país entre 2014 y 2018 este estudio prospectivo es cuando menos triste y desolador, y en conjunto, abiertamente apocalíptico.

Se trata de un trabajo basado en la metodología Delphi en el que once sociólogos y economistas de reconocido prestigio académico opinan sobre la economía, la sociedad, y en suma, sobre evolución de la calidad de vida en España en los próximos cuatro años. Aquí solamente me voy a centrar en los aspectos meramente económicos, pero recomiendo la lectura de la parte acerca de los jóvenes y las familias, pues arroja un fresco francamente gris y deprimente.

Desde la perspectiva macroeconómica, se prevé un estancamiento de la economía española durante todo el periodo considerado y más allá, hasta 2022. A juicio de los expertos, estaríamos inmersos en un modelo “a la japonesa”, caracterizado por un bajo crecimiento económico (el PIB por habitante se mantendrá por debajo de los niveles de 2007 entre 2014 y 2018). El fantasma de la deflación, es decir la bajada generalizada de los precios, ya es un tema que ocupa los artículos de opinión de la prensa actualmente y es un indicador claro de lo que vaticina el informe.

Predice además un marco internacional complicado por la excesiva competencia en productos de consumo por parte de naciones emergentes. Las grandes empresas españolas deslocalizarán la producción a países de Latinoamérica.

Pero lo peor es que el modelo económico en el que vivimos dará los últimos estertores entre 2104 y 2018, es decir, el que fue gestado entre 1997 y 2007 y que está basado en industria de baja competitividad y en la construcción. Sin embargo, los responsables institucionales no detectarán la necesidad de cambiar a un modelo basado en sectores de alta productividad y mayor innovación, y perderemos la oportunidad histórica de iniciar una nueva senda de crecimiento, según los expertos consultados. En concreto:
“Careceremos de recursos fundamentales para establecer viveros de empresas, fomentar la capacidad emprendedora de los jóvenes y ofrecer a los potenciales empresarios líneas de crédito de capital riesgo adecuadas.”
Es decir, que las políticas de austeridad y la falta de canalización del crédito financiero a la economía real estrangularán cualquier posible iniciativa de cambio que nos pueda sacar del círculo vicioso de la baja demanda y baja producción.

La competitividad de las empresas se buscará como en la actualidad, véase devaluando los salarios y deteriorando las condiciones laborales, en vez de persiguiendo mejoras de la productividad. Por supuesto, la inversión pública en I+D+I, ni estará ni se la esperará. Las políticas de fomento de la investigación que se están planteando en la actualidad no conseguirán dinamizar la economía al estar lastradas por la falta de recursos financieros. Y es que la visión cortoplacista administrativa seguirá en los próximos cuatro años. Cedo de nuevo la palabra a los autores del informe:
“Teniendo en cuenta todas estas previsiones, podemos afirmar que la economía española será incapaz de reactivarse por iniciativa propia a lo largo del próximo quinquenio. Las únicas regiones del país que resistirán mejor la crisis durante este periodo serán las que disponen de un sector industrial potente, como es el caso de Navarra y el País Vasco, y podrán compensar la escasa demanda interna a través de la exportación.”

lunes, 10 de marzo de 2014

Tendencias, retos y tecnologías para la educación superior


El proyecto NMC Horizon Report lleva desde 2002 identificando tendencias tecnológicas susceptibles de tener impacto en la educación en el corto y medio plazo. Aborda por separado los distintos niveles educativos, la superior, la primaria y secundaria y la educación museística.

En esta ocasión tratamos el trabajo dedicado a la educación superior publicado este mismo año, Horizon Report: 2014 Higher Education Edition, cuyos vaticinios están basados en las opiniones de numerosos expertos de 13 países de 6 continentes.

Básicamente se les preguntó acerca de las tecnologías que consideran tendrán relevancia en los próximos cinco años de cara a la enseñanza, el aprendizaje o la investigación creativa. También se pide su opinión sobre las tendencias que afectarán a las instituciones centradas en la enseñanza y en su forma de abordar el proceso educativo, y finalmente, a qué retos se enfrentarán dichas instituciones.

El resultado de la encuesta se plasma en el informe en tres bloques diferenciados:
  • Tendencias clave que aceleran la adopción de tecnología en la educación superior.
  • Desafíos significativos que pueden impedir la adopción de tecnología en la educación superior.
  • Desarrollos tecnológicos relevantes en tecnología educativa para la educación superior.
A continuación voy a describir sucintamente los puntos expuestos por los autores del informe dentro de cada una de las categorías:

Elementos que pueden acelerar la adopción de tecnología:

La creciente ubicuidad del los medios sociales. La espectacular penetración social que han manifestado las redes sociales hace pensar en que tendrán un impacto decisivo en la educación superior a corto y medio plazo, aunque todavía se desconoce la forma que su presencia en las aulas adquirirá. El experto Alejandro Piscitelli ya ha realizado conjeturas a este respecto en su obra El proyecto Facebook y la posuniversidad (Fundación Telefónica, 2010) 

Integración de aprendizaje on line, híbrido y colaborativo. Los modelos híbridos de enseñanza superior implican combinar las clases presenciales en los campus universitarios con el refuerzo del aprendizaje on line (cuyo paradigma reciente son los cursos masivos a través de Internet, MOOC en las siglas anglosajonas). Pero la creciente socialización de Internet implica que el aprendizaje on line es cada vez menos individual y más colaborativo.

Aprendizaje guiado por los datos. Una de las aplicaciones del Big Data es la analítica de datos, la analítica web, aplicada a la enseñanza. El estudiante que aprende on line va dejando un rastro de información a su paso que puede ser monitorizado y examinado para adaptar, mejorar y sobre todo personalizar, los procesos educativos.

El cambio del estudiante consumidor al estudiante creador. La tecnología al acceso de todo el mundo permite que el papel del estudiante universitario evolucione de consumidor pasivo de contenidos a creador de los mismos, a través del uso del vídeo, la infografía, proyectos colectivos de crowdsourcing…

Aproximaciones ágiles al cambio educativo. Emergen nuevas aproximaciones al funcionamiento de las instituciones educativas basadas en el liderazgo y en la emprendeduría. Son conceptos importados del mundo de la empresa que contribuyen a hacer más eficiente tanto la gestión de las instituciones educativas como los procesos de enseñanza de los alumnos.

Evolución del aprendizaje on line. Se espera una importante evolución del los sistemas de aprendizaje on line guiada por el proceso de innovación tecnológica y por haberse convertido en un medio accesible para todo el mundo.

Pero el informe también identifica retos que hay que superar para garantizar la penetración tecnológica en la educación superior:

Falta de preparación y cultura digital en las facultades, los profesores universitarios no salen preparados de la universidad para impartir clases apoyadas en TIC.

La enseñanza proporciona unas recompensas relativamente bajas, comparadas por ejemplo con la investigación.

Nuevos modelos educativos compiten con los tradicionales, como por ejemplo, los MOOC.

Las experiencias innovadoras en educación raramente son escalables para alcanzar a la mayoría de las instituciones y alumnos.

El exceso de demanda de estudios universitarios pone en jaque al sistema actual incapaz de garantizar los recursos y el apoyo necesario para gran parte de los alumnos.

La relevancia del sistema universitario actual se ve amenazada por los modelos emergentes intensivos en tecnología y a menudo basados en contenidos gratuitos.

Por último, el informe Horizon detecta las tendencias tecnológicas que mayor impacto pueden tener sobre la educación en un futuro cercano:

El aula invertida: el estudiante aprende en base a proyectos prácticos basados en la resolución de problemas, utilizando vídeo, podcasts y todo tipo de contenido multimedia. Se trastoca la relación tradicional profesor-alumno pues el primero guía y apoya individualmente pero no imparte lecciones magistrales.

Analítica de aprendizaje: el poder del Big Data orientado a extraer información de cada alumno y personalizar su proceso educativo.

Impresión en 3D: supone una evolución de los sistemas de diseño asistido por ordenador.

Gamification: cada vez en mayor medida se percibe el juego como una técnica de aprendizaje altamente efectiva.

Cuantificación del individuo: la posibilidad de medir nuestra actividad cotidiana con dispositivos portables, aunque por ahora ha arraigado con fuerza en el campo de la salud y el deporte, también puede tener impactos significativos en actividades educativas.

Asistentes virtuales: tecnologías que mejoran los tradicionales interfaces hombre-máquina basadas en el reconocimiento de voz y de gestos, así como en dispositivos inteligentes.

martes, 25 de febrero de 2014

El ranking de los países más innovadores


De acuerdo con el ranking de Bloomberg, Corea del Sur es el país más innovador del mundo. Se trata de una clasificación basada en un indicador sintético compuesto por siete métricas específicas, que ha sido aplicado a 200 países.

El podio lo completan Suecia y Estados Unidos, y siguen la cola de los 10 primeros Japón, Alemania, Dinamarca, Singapur, Suiza, Finlandia y Taiwan. Es decir, que dejando de lado la iniciativa yanqui, la alta innovación se concentra principalmente en los continentes europeo y asiático.

Para encontrar una región distinta de las anteriores tenemos que descender hasta el puesto 40 del ranking, que es ocupado por Sudáfrica, mientras que cinco más abajo se encuentra Brasil y en el 48 Argentina.

El indicador general de innovación está construido en torno a siete indicadores más simples:
  • Intensidad de la I+D: porcentaje del gasto en I+D sobre el PIB.
  • Productividad: PIB por persona empleada mayor de 15 años.
  • Densidad de alta tecnología: porcentaje de empresas de alta tecnología sobre el total de empresas.
  • Concentración de investigadores: número de investigadores por cada millón de habitantes.
  • Capacidad manufacturera: valor añadido de las manufacturas como porcentaje del PIB y como porcentaje del valor añadido de las manufacturas mundiales.
  • Eficiencia terciaria: tasa de matriculación de estudiantes para recibir educación post-secundaria y su especialización.
  • Actividad de patentes: solicitudes presentadas de patentes por residentes por millón de habitantes y por cada millón de gasto en Investigación y desarrollo.
España aparece en el puesto 32 de la lista, por debajo de Portugal, Israel y Eslovenia, y por encima de Islandia, Malasia y Grecia. No es un puesto ni demasiado malo ni demasiado bueno: estamos entre los 50 primeros, pero no entre los 25 países más innovadores del mundo.

Tampoco estamos dentro de los 10 mejores países en ninguno de los siete indicadores parciales, aunque nos quedamos muy cerca en el caso de la Eficiencia terciaria, pues ocupamos el puesto 11 del total.

El siguiente mejor dato lo tenemos en la Tasa de Productividad, ranking que encabeza Luxemburgo, y en el que estamos en el puesto 23. En lo relativo a la Concentración de investigadores estamos en el lugar 27, en la Tasa de intensidad en I+D en el 28, y finalmente, en Capacidad manufacturera en el 29.

Peores puestos ostentamos en Actividad de patentes (35) y especialmente en Densidad de alta tecnología (54). Es decir, que no tenemos una gran concentración de empresas de alta tecnología, ni destacamos por el número de desarrollos o ideas patentadas.

martes, 18 de febrero de 2014

Empresas digitales para los nuevos mercados


Otra vez me ha salido un post que lleva la palabra digital, o una de sus variantes, en el título. A riesgo de parecer más repetitivo que la cebolla, lo cierto es que todo indica que las economías emergerán de la crisis en un entorno más relacionado con los unos y los ceros que con la tradición analógica anterior.

Esta vez el análisis se lo debemos a Accenture y a su informe Remaking Costumer Markets, un trabajo que analiza cómo serán los mercados de las empresas cuando salgamos de la crisis. Y la verdad es que el panorama impresiona, aunque se enfoque como un reto o desafío.

El estudio parte de una encuesta a 500 empresas de 10 países acerca de qué factores consideran que van a determinar su estrategia en los próximos cinco años.

El escenario al que se enfrentan las compañías está marcado por dos factores: la incertidumbre en las condiciones macroeconómicas y la innovación disruptiva, ese viejo conocido del que hablábamos en el post anterior. La tecnología va a rediseñar las normas de funcionamiento de los sectores económicos y a difuminar sus fronteras, de forma que las compañías de un área económica pueden llegar a competir con otras de sectores que aparentemente son ajenos.

Resulta significativo que alrededor del 80% de las empresas consultadas planean su crecimiento en torno a nuevos modelos de negocio. En muchos casos se prevé operar en nuevas áreas de negocio estableciendo alianzas flexibles con socios estratégicos, pero no se contemplan tanto los modelos tradicionales de fusión o absorción.

Las tecnologías digitales rompen las fronteras que separan las actividades económicas, fomentando el “intrusismo” de agentes distintos de los tradicionales, y en concreto el informe identifica seis áreas donde esto es más acentuado:

  • Salud
  • Pagos
  • Compras
  • Educación
  • Producción
  • Transporte

Para poder sobrevivir y triunfar en este nuevo entorno las empresas deben ser capaces de desarrollar tres tipos de habilidades:

  1. Conocer los mercados; poder anticiparse a las necesidades de los consumidores y prever las tendencias.
  2. Realineamiento organizativo; la habilidad para reorientar la empresa con agilidad para enfrentar nuevos retos y oportunidades.
  3. Orquestar el ecosistema;  capacidad para organizar a un elevado número de proveedores y colaboradores, y optimizar el funcionamiento de esas redes en beneficio del negocio.

En un modelo inédito de funcionamiento no existen todavía reglas o modos cerrados de funcionar, pero las tendencias actuales defienden aspectos como el desarrollo de las habilidades de la mano de obra mediante la tecnología (aumento de la eficiencia) o la creación de una cultura corporativa colaborativa, mediante el uso de redes sociales o fórmulas como el crowdsourcing.
 
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