miércoles, 19 de diciembre de 2012

El gran espectáculo del dolor en las redes sociales

So he tells all his problems to his friends and relations,
exposes his neuroses to their view.
They accept as fact every masochistic mumble of his act—
how could they know what was false and what was true?
Masks. Peter Hamill

Una mañana de 1935 un adolescente estadounidense llamado Lito se voló la tapa de los sesos en un parque en la más completa soledad. No dejó notas ni mensajes que justificasen su decisión, pero se piensa que no pudo sufrir por más tiempo el acoso que experimentaba en su centro de estudios por preferir la compañía de las alumnas antes que la de los varones.

En 2012, otro adolescente llamado Jamey se ahorcó en su casa de la ciudad de Buffalo a causa también de las burlas que sufría por parte de sus compañeros de estudios por sus tendencias homosexuales. El final de ambos es parecido, sin embargo Jamey antes de morir explicó en Facebook, en su blog y a través de un vídeo colgado en YouTube por qué iba a cometer tan fatal acción. Además, le envío un tuit de despedida a su idolatrada Lady Gaga, hecho que conmovió de tal manera a la artista que le dedicó una canción al difunto en un concierto celebrado en Las Vegas. La principal diferencia entre ambos chavales es que Jamey vivió en la sociedad digital que le permitió convertir su dolor en un espectáculo público.

La gran diferencia con épocas pasadas es que con el advenimiento de la era de Internet ya no solo podemos ser testigos, sino también protagonistas del sufrimiento propio y ajeno, como afirma la investigadora mexicana Rosalía Winocur en su artículo Sufrimiento y performance en las redes sociales que aparece publicado en el número 93 de la revista TELOS. Los blogs y las redes sociales, especialmente Facebook y Twitter, recogen con frecuencia los síntomas del malestar de los usuarios, tanto las pequeñas miserias cotidianas como el dolor más profundo y trascendental.

La autora establece un paralelismo entre la función que cumplía la literatura en el mundo predigital como vehículo para expresar las distintas dimensiones del sufrimiento humano y los medios sociales actuales que de alguna forma han democratizado, acercándola a todo el mundo, la función de expresar el dolor individual que antaño desempeñaba el escritor profesional:

“La Red habilitó un espacio para que cualquier sujeto que lea y escriba y tenga acceso a Internet, pueda comunicar, exorcizar y ventilar el sufrimiento cotidiano desde su propia perspectiva de hombres y mujeres comunes y corrientes que hablan sin giros literarios ni eufemismos acerca de la experiencia diaria con los pequeños y grandes padecimientos que los atormentan.”

Otro factor que introduce el artículo es el de la fractura que produce la vida en la urbe moderna en las antiguas relaciones de comunidad. En este sentido las redes sociales han satisfecho, si se quiere parcialmente, el ansia de un “vecindario” que arrope la soledad del urbanita del siglo XXI. Se establecen realidades paralelas de vínculos afectivos que nos recuerdan que existimos, que ocupamos un lugar en el universo.

A este respecto, es notable el deseo compulsivo, casi bulímico, de acumular seguidores que manifiesta el internauta medio en las redes, así como su inquietud febril por recibir mensajes y menciones de los demás, como preso solitario de su propio mundo soñado, parafraseando a Walter Pater.

Dos son los perfiles que afloran en este contexto emergente de las relaciones digitales:

La del mirón o voyeur: el observador y consumidor de los contenidos ajenos (fotos, vídeos, vínculos…), que como dice Rosalía Winocur, se comportan como la audiencia de televisión haciendo zapping por los distintos contenidos de las redes, los escrutan, comparten, descargan, comentan… “Calman el impulso voyerista del goce de la mirada”, en palabras del antropólogo Armando Silva:

“Si acaso algún placer nutre esta pulsión será el impulso voyerista; el placer de mirar oculto en el anonimato y gozar en la intimidad los deseos que se fraguan con nuestra descarga afectiva [...]. Por todo ello la vitrina es un espacio de deseos; su composición, el diseño, construye un escenario de posibilidades que sobrepasa lo realmente conseguible. La vitrina por principio psicológico nos muestra más de lo que puede darnos, es decir, vemos más de lo que podemos obtener”

Por otro lado, está el perfil del que se exhibe en las redes en toda su desnudez anímica (fingida o real) convirtiendo su malestar en un espectáculo mediático digital: la performance, como la denomina Winocur, en asociación evidente a las artes dramáticas, y sobre todo, al espectáculo:

“La comunicación del malestar cotidiano o del sufrimiento, ya sea eventual o crónico, en la mayoría de los casos no ofrece detalles sobre los motivos o las circunstancias del mismo. De las frases publicadas, ‘los ajenos' solo podemos estar seguros de que quien las escribió tuvo un mal día, padece un malestar transitorio, una insatisfacción permanente, sufrió una pérdida o está atravesando un episodio amoroso doloroso. Pero lo más importante es que el mensaje no tiene un destinatario claro: pueden ser todos los de la lista de contactos que se comportan como el público del teatro que mira y escucha pero que no se supone que opine ni intervenga (aunque durante el drama, pueden eventualmente aplaudir o abuchear a los actores).”

Aplaudir y abuchear también causa daños personales en las redes sociales; no son pocos los que han sucumbido ante la presión de las críticas o las alabanzas, que en un mundo global como el digital, pueden resultar avasalladoras para una frágil personalidad. Tu yo digital puede acabar por destruir a tu yo ¿real?

domingo, 16 de diciembre de 2012

Si los poetas fuesen gestores de empresas

Siempre que se habla de las cualidades que tiene que tener un directivo o un gestor se mencionan la capacidad de liderazgo, la gestión de equipos humanos o la visión de negocio, entre otras. Sin embargo, hay quien piensa que los cuadros de mando de las empresas deberían estar ocupados por poetas, como es el caso de John Coleman, autor del artículo The Benefits of Poetry for Professionals publicado en el blog de Harvard Business Review.

Coleman pone el ejemplo de Wallace Stevens, considerado uno de los grandes poetas norteamericanos contemporáneos, al que le fue ofrecido un prestigioso puesto docente en la Universidad de Harvard, y que no aceptó para no tener que abandonar su cargo de vicepresidente de la empresa Hartford Accident and Indemnity Company. Un ejemplo que rompe el cliché habitual que dibuja al poeta como un bohemio sin oficio ni beneficio.

En un mundo cada vez más complejo y cuya evolución se sucede cada vez más rápido cobran importancia los profesionales capaces de desenvolverse en distintas disciplinas aparentemente sin relación entre sí, que además sean capaces de trasladar los conocimientos de un campo a otro diferente.

John Coleman establece cuatro argumentos que justifican su tesis en defensa del poeta-directivo:

1. Los poetas son capaces de enfrentar la complejidad y de simplificarla. Sydney Harman fundador de Harman Industries afirmó en una ocasión:

“Solía decirle a mis altos cargos que me consiguiesen a poetas como gestores. Los poetas son nuestros pensadores de sistemas originales. Escrutan los entornos más complejos y los reducen a algo que comienzan a comprender.”

Los hombres de negocios viven en un entorno complejo y cambiante, y su tarea consiste en extraer de allí un significado. El escribir poesía ayuda a adquirir la habilidad para conceptualizar el mundo y contárselo a los demás.

2. La poesía nos ayuda a desarrollar el sentido de la empatía. Distintos estudios destacan la capacidad del poeta para intentar entender a los demás. El directivo igualmente debe ser capaz de acercarse a los sentimientos de su entorno inmediato (otros cuadros de mando, subordinados, superiores…), así como a los de los proveedores, clientes, grupos de interés de la empresa, etc.

3. Leer y escribir poesía estimula la creatividad. Y esta creatividad es la que necesita el ejecutivo para idear soluciones nuevas e imaginativas a los problemas que surgen en un entorno cada vez más disruptivo.

4. La poesía nos enseña a inyectarle belleza y sentido a la vida. Traducido al mundo empresarial, el sentimiento poético puede ayudar a mantener en el directivo la ilusión por la misión de la empresa en general o de los proyectos específicos. Puede hacer que éste conserve con el paso del tiempo el significado que dio origen a la iniciativa de negocio y evitar que caiga en la abulia de la rutina.

Así que ya sabéis, los premios literarios ya no hay que buscarlos en los cafés bohemios sino en los despachos de las corporaciones.

jueves, 13 de diciembre de 2012

Nuevas buenas noticias del frente

La realidad económica española nos sigue proporcionando titulares que nos llevan a albergar cierta esperanza sobre el estado de nuestro país. Quizá se trate de empresas francotiradoras y nada representativas del conjunto, pero lo cierto es que escarbando en la prensa económica, entre noticias de desastres financieros y la corrupción imperante, aparecen referencias de organizaciones españolas que lo están haciendo bien, y lo que es más importante, que están en condiciones de competir y ganar en el mercado global.

Empiezo por un verdadero record, el de la empresa Alberico, que completa su presencia en los cinco continentes, convirtiéndose en el líder mundial de su sector.

Alberico quiere ser el primer productor mundial de paneles de aluminio en 2015  (Cinco Días, 3 de diciembre)

En otro capítulo, nuestras escuelas de negocios son las mejores de Europa y de las mejores del mundo. IE Business School encabeza el ranking europeo, pero hay otras tres españolas (o con participación española) en el Top-10: ESADE (5), IESE (6) y ESCP Europe (10)

IE destrona a la francesa HEC como la mejor escuela de negocios europea (Expansión, 3 de diciembre)

Intento evitar sacar aquí casos muy conocidos o evidentes pero hay que reconocer que el grupo creado por Amancio Ortega se merece un reconocimiento.

Zara estrena su tienda más lujosa en Londres (Expansión, 5 de diciembre)

En plena crisis mundial multiplican sus ingresos y siguen abriendo nuevos mercados. Me descubro ante ellos.

Inditex gana un 27% más gracias al negocio online y los nuevos mercados (Expansión, 13 de diciembre)

El sector de artículos de lujo patrio también goza de buena salud, a juzgar por la inversión productiva que realizan. Vale, nos puede sentar mal que los ricos sigan gastando en lujo como si nada pasase, pero lo cierto es que cualquier aumento de la inversión y la producción es bueno para el empleo.

Loewe abre una planta en Madrid para duplicar su producción (Expansión, 5 de diciembre)

Otro de los grandes que aguanta el chaparrón. Telefónica ha visto como su participación del 5% en China Unicom se ha revalorizado en más de 360 millones de euros desde julio gracias a la subida del 32% en bolsa del grupo asiático. Las alianzas estratégicas dan frutos.

Telefónica 'gana' 360 millones por China Unicom gracias al iPhone 5 (Cinco Días, 12 de diciembre)

Finalmente, el sector turístico demuestra su músculo no sólo dentro de nuestras fronteras sino también allende los mares. Meliá gestionará dos hoteles de su socio chino y le asesorará en distribución y formación.

Alianza de Meliá con el grupo inmobiliario chino Greenland para reforzarse en Asia (Expansión, 13 de diciembre)




sábado, 8 de diciembre de 2012

Lecciones sobre igualdad desde América Latina

Un reciente informe de la Comisión Económica para América Latina y Caribe (CEPAL), Cambio estructural para la igualdad, pone en evidencia la importancia de promover la igualdad dentro de las sociedades como vía para alcanzar el ansiado desarrollo económico. La igualdad supone difundir a lo ancho del tejido social el desarrollo de capacidades, oportunidades laborales y acceso a prestaciones y redes de protección social. Vamos, justo lo contrario que hacemos en la desgastada y melancólica Europa.

El prólogo del documento, firmado por Alicia Bárcena la Secretaria Ejecutiva de CEPAL, contiene una visión que podría haber suscrito la Comisión Europea hace apenas una década, antes de inmolar el proyecto europeo en el altar del capital financiero. En concreto, afirma que “la igualdad connota no solo menores brechas en cuanto a oportunidades, sino un claro compromiso redistributivo del Estado respecto de los frutos del desarrollo, un mayor equilibrio en dotación de factores y en cómo éstos se apropian de los aumentos de productividad, un marco normativo explícito de derechos sociales que obligan a pactos fiscales con vocación universalista...” En suma, todo lo contrario de lo que estamos haciendo nosotros en nuestra economía: profundizar la desigualdad de oportunidades, primar las rentas del capital sobre las del trabajo cuyas proporciones actuales presentan mínimos históricos, desmantelar los derechos sociales adquiridos con esfuerzo durante décadas, y finalmente, utilizar la mayoría absoluta en el parlamento para rechazar cualquier tipo de pacto con los distintos colectivos que integran la sociedad española.

El informe identifica relaciones de interdependencia entre varios componentes del desarrollo: manejo del ciclo y manejo de la estructura, política macroeconómica y política industrial, dinamismo productivo con convergencia en niveles de productividad (con la consiguiente difusión del empleo de calidad y con derechos hacia el conjunto de la población económicamente activa) e impacto sobre la igualdad.

La articulación entre la macroeconomía y la política industrial se basa en crear sinergias intertemporales tanto en el corto como en el largo plazo. La política fiscal y monetaria, además de actuar buscando limar los efectos nocivos de los ciclos económicos, deben incentivar la inversión a largo plazo, la diversificación de la estructura productiva y la convergencia de los niveles de productividad de toda la economía. La diversificación de las economía supone una potente fortaleza ante los efectos de la volatilidad de los ciclos económicos.

El Estado adquiere en este escenario un rol determinante como agente encargado de traducir a la dimensión social las políticas productivas. A través del mundo del trabajo se puede alcanzar una mayor igualdad social; garantizando por ley unas condiciones de trabajo dignas y unos ingresos salariales justos se fomenta la cohesión social y el bienestar colectivo.

Nuestros países por contra están limitando la presencia estatal en el economía y desmantelando los regímenes laborales protectores de antaño con la excusa de que nuestros trabajadores no son competitivos. Aunque nos empeñemos, siempre seremos menos competitivos que los esclavos, creo.

Las políticas productivas que propone el trabajo son francamente interesantes:

  • Por una parte, especializarse en sectores altamente productivos e intensivos en conocimiento (eficiencia schumpeteriana): son aquellos que registran más rápidos crecimiento, productividad y generación de empleo.
  • Por otro lado, apostar igualmente por sectores que registran altas tasas de crecimiento de la demanda interna y externa (eficiencia keynesiana) que puedan ser atendidos por la oferta interna, aumentando la capacidad productiva del país y generando empleo.
  • Por último, para llevar a cabo el cambio estructural son necesarias las políticas industriales, y aquí la función del Estado es crítica. En España hemos tenido una larga trayectoria desde la creación del Instituto Nacional de Industria en 1949 (creo, no me apetece confirmar la fecha en Google) que ahora los visionarios en el poder de esta década parece que se empeñan en tirar abajo.
En suma, las indicaciones de la CEPAL en este documento parecen razonables y adecuadas para el momento que vive América Latina y muestran un enfoque mucho más constructivo que el pesimismo corruptofinanciero que asola Europa.

viernes, 30 de noviembre de 2012

Más buenas noticias del frente

Seguimos encontrando titulares que nos demuestran que nuestro país goza de una serie de fortalezas y sectores competitivos que siguen funcionando bien aun cuando todo va mal.

Una de las áreas que aguanta el tipo, no sin dificultad, ante las turbulencias es la relativa a los servicios asociados a las redes e Internet. El número de webs con el dominio español sigue aumentando:

Las webs “.es” esquivan la crisis económica. Los dominios con terminación española crecen el 13%. (Cinco Días, 19 de noviembre)

El siguiente titular demuestra dos cosas: una, que la industria automovilística, una de las más vapuleadas por la crisis tras la construcción, empieza a ver luz al final del túnel, y dos, que el trabajador español es mucho más competitivo de lo que piensa Frau Merkel y que nuestro mercado laboral ya no es tan rígido como solía:

Más de 2.000 millones para fabricar nuevos coches en España. Las factorías nacionales de automóviles atraen inversiones europeas por su alta competitividad y la flexibilidad laboral. (Cinco Días, 21 de noviembre)

En el campo de la tecnología de vanguardia, como son las smart grids, también tenemos una posición sólida:

Endesa inaugura en Brasil la primera "ciudad inteligente" de América Latina (El País, 22 de noviembre)

Y por supuesto, somos líderes mundiales en el apartado de energías alternativas y no sólo por las grandes obras de ingeniería, como los campos eólicos:

La biomasa puede crear 15.000 empleos. España exporta a Europa esta fuente de energía. (Cinco Días, 29 de noviembre)

Curiosamente, gozamos de una proyección exterior bastante diversificada sectorialmente hablando. Yo no conocía nuestra fortaleza en el sector farmacéutico al que pertenece esta empresa vizcaína, creadora del antialérgico Bilastina, que tiene acuerdos con veintiún países de Latinoamérica y diecisiete de Asia y Pacífico:

Faes Farma se lanza a la conquista de Japón. Quiere alcanzar una cuota del 20% con su antialérgico. (Expansión, 26 de noviembre)

Finalmente, hay que destacar la solidez y calidad de nuestra restauración, pues no por más conocido es menos reconfortante:

Dos nuevos tres estrellas Michelin. Quique Dacosta y Azurmendi se convierten en triestrellados y los catalanes Enoteca y Moments ganan la segunda estrella (La Vanguardia, 23 de noviembre)

domingo, 25 de noviembre de 2012

La igualdad social y la educación pública como factores de crecimiento económico

Las posibles relaciones entre la desigualdad social y el crecimiento económico siempre han estado en el eje del debate económico. Para unos, la desigualdad en la distribución de la renta entre la población, o lo que es lo mismo, la concentración de la riqueza en pocas manos, es un factor positivo para el crecimiento de un país; otros al contrario lo ven como un lastre para el buen comportamiento macroeconómico a largo plazo de una nación.

Figuras destacadas del pensamiento económico apoyaron el primer planteamiento. El propio Keynes defendía en 1919 que era precisamente la desigualdad la que permitía la acumulación de formación fija de capital para garantizar una edad de oro en términos de riqueza. Más recientemente, Milton Friedman afirmaba que una mayor desigualdad espoleaba a las personas a trabajar más duro y con ello elevar la productividad de un país. Finalmente, Gary Becker postula que la desigualdad empuja a la gente a invertir más en su educación.

Aparte de los prejuicios morales o políticos que nos puede generar la desigualdad social, hay que tener en  cuenta que:

  • Especialmente en países con grades desigualdades, éstas son con frecuencia consecuencia de rigideces de la economía que lastran su eficiencia, como las leyes laborales en la India o los monopolios estatales en China.
  • El aumento de la desigualdad no tiene que ir necesariamente acompañado de una reducción del tamaño del sector público, que a juicio de los economistas neoliberales es un factor de distorsión en  la economía. A menudo lo único que hace es cambiar la composición del gasto público, por ejemplo, más inversión en sanidad para los mayores de las clases medias y altas y menos para generar oportunidades para la juventud de zonas desfavorecidas.
  • En la teoría del desarrollo se defiende desde determinadas posturas ideológicas que la concentración de la riqueza es necesaria para que una nación invierta en capacidad productiva que propicie el desarrollo y el bienestar de la población en general. Sin embargo, la experiencia observada en naciones en vías de desarrollo, especialmente de Latinoamérica, demuestra que los ricos con frecuencia gastan su patrimonio en bienes de lujo de importación en vez de estimular la economía nacional con inversión productiva.
  • Por último, la desigualdad elevada y creciente traslada entre generaciones la desigualdad de oportunidades, reduciendo la movilidad social y perpetuando la pobreza de los estratos de población más desfavorecidos. Es evidente que no va a gozar de las mismas oportunidades profesionales una persona que estudia en un centro público de un país que no invierte en enseñanza pública, que otra cuya renta le permite gozar de una formación privada complementada con accesorios como la  enseñanza de idiomas o la los estudios de posgrado.

Este último punto introduce dos términos interesantes: desigualdad de oportunidades y movilidad social. Podríamos justificar la desigualdad social siempre y cuando todos los participantes partiesen de la misma situación; la vida y el desempeño profesional de cada cual hace que surjan diferencias de renta entre ellos. Pero bien sabemos que no es así: unos parten en mejor posición que el resto porque sus familias están mejor situadas que las otras y la desigualdad se reproduce generación tras generación.

El tema de la movilidad social ha sido tratado por numerosos estudios recientes, e incluso se ha desarrollado el término “elasticidad de la renta intergeneracional” para medirla. El economista canadiense Miles Corak realizó un estudio comparando en varios países la elasticidad de la renta intergeneracional con el Índice de Gini, que mide la distribución de la renta. Las conclusiones fueron que los países con más desigualdad en la distribución de la renta (mayor Índice de Gini) presentan una movilidad social menor, y viceversa.

La movilidad social es importante, primero, porque parece justo que toda la sociedad pueda aspirar a mejorar su posición social frente a las generaciones precedentes, y segundo, porque el saber que “si te esfuerzas lo suficiente lo puedes conseguir” es un aliciente para que los ciudadanos inviertan más en su formación y se esfuercen por ser lo más productivos posible en su trabajo. La desigualdad de oportunidades solamente lleva al desánimo y a la desmotivación: para qué esforzarse si sabes que nunca vas a mejorar.

Y uno de los factores determinantes para aumentar la igualdad y la movilidad social es la inversión en una educación pública de alta calidad que garantice la igualdad de oportunidades para todos los ciudadanos.

Una mayor igualdad de oportunidades es un beneficio para la sociedad en su conjunto pues implica que el país contará con un mayor volumen de profesionales bien formados y altamente productivos, los efectos positivos macroeconómicos son evidentes. Deberían tenerlo en cuenta todos aquellos que se afanan en la actualidad por desmantelar los sistemas públicos de educación.

domingo, 18 de noviembre de 2012

Las buenas noticias del frente

No somos tan malos ni tan inútiles como nos presentan. Es verdad que hemos cometido una serie de errores que han condenado a nuestra economía a retroceder décadas en lo que a volumen de producción se refiere. El desempleo crece exponencialmente y el bienestar de la población se deshace como castillos de arena frente a las olas. Pero no todo va mal, afortunadamente.

Frente al enriquecimiento ficticio de la década pasada basado en el pelotazo inmobiliario, la corrupción y el amiguismo, existe una tendencia de desarrollo en nuestra economía que no puede ser obviada, ni siquiera en pleno ciclo anímico depresivo derrotista. Una parte de nuestro sector productivo funciona y triunfa en los mercados internacionales.

Por una vez y sin que sirva de precedente, coincido con una afirmación reciente del ministro De Guindos, que postulaba en un titular de periódico que la salida de la crisis recae sobre el sector exterior. Evidentemente, no se trata de ignorar y abandonar a las empresas españolas cuyo mercado es exclusivamente interno, pero dado que la demanda interna está de capa caída, y parece ser que por bastante tiempo, desgraciadamente, el empuje de las ventas de bienes y servicios al exterior se perfila como la única alternativa de crecimiento.

Quiero ilustrar esta tesis con una serie de titulares de noticias aparecidas en diarios nacionales que parecen avalar esta tendencia. Son pequeños flashes que por lo menos iluminan un sendero de esperanza para nuestra economía, que todavía mantiene empresas capaces de mostrarse líderes en competitividad en el mercado global.

Empezando por la ingeniería española:

Abengoa empieza a construir dos plantas de energías renovables en Sudáfrica (Expansión, 6 de noviembre)

La logística también está presente:

Concesionarias españolas operan el 36% de las infraestructuras de transporte en el mundo (Expansión, 12 de noviembre)

Tenemos una de las mayores y mejores empresas de telecomunicaciones del mundo:

Telefónica eleva el beneficio un 26,4% por el avance en Latinoamérica (Cinco Días, 7 de noviembre)

Otro grande, en este caso de la energía, que a pesar del juego sucio de los gobiernos es líder en su sector:

Repsol logra ganar más sin YPF que cuando tenía la filial argentina (El País, 8 de noviembre)

Y no nos olvidemos de los servicios directos, como la franquicia Restalia, propietaria de la marca 100 Montaditos que tiene negocio en EE.UU., México y Colombia (y que además vendé la marca España pues como dice en su web:  "The Montadito is a typical element of the Spanish culture and gastronomy. Is a unique tapa-sized bread roll produced with an exclusive bread formula and filled with the best high quality ingredients"):

El montadito se come el mundo. Restalia triunfa con la exportación del mini bocadillo a precios bajos (El País, 11 de noviembre)

Finalmente, y aunque el número de desaparición de empresas es importante, todavía seguimos creando negocio:

El número de empresas creadas en septiembre ascendió a 5.970, el 3,7% más (Cinco Días, 16 de noviembre)

martes, 6 de noviembre de 2012

¿Se dará Twitter otro batacazo en su salida a bolsa?

Sin duda todos recordamos la desastrosa salida a bolsa de Facebook en mayo de este año. Todas las expectativas felices que tenía el sonriente Zuckerberg mientras hacía sonar la campanita se venían abajo los días siguientes, cuando los inversores no confiaron en el modelo de negocio propuesto por la empresa y el valor de la acción descendió en picado.

Y es que el modelo de obtención de ingresos de las redes sociales sigue siendo oscuro y confuso. El error básico es establecer una identidad entre el volumen de visitas y de usuarios, y el flujo de dinero a ingresar. Por supuesto que una plataforma con mil millones de usuarios puede convertirse en un negocio muy rentable, pero esa rentabilidad hay que buscarla, no puede darse por supuesta.

Ahora parece ser que Twitter también prepara una oferta pública de acciones, aunque a juicio de los expertos, las dudas acerca de su potencial rentabilidad son equivalentes a las de Facebook, si bien son dos medios con rasgos distintos.

Al igual que Mark Zuckerberg, los del pájaro azul confían en una arquitectura financiera basada en la publicidad dirigida a sus millones de usuarios, si bien hasta el momento todos los intentos en este sentido se han traducido en los famosos tuits patrocinados. Así en frío no parece un modelo de negocio muy prometedor…

Sin embargo, a juicio de los expertos del sector Twitter presenta una serie de ventajas frente a Facebook que podrían dar pistas acerca de cómo sacarle dinero.  Facebook es demasiado enrevesado en su diseño, está cambiando constantemente para desesperación de sus usuarios, y se ha convertido en un espacio muy cerrado en torno a grupos de personas que comparten intimidades que solamente a ellos interesan.

Por el contrario, Twitter parte de una idea y de un diseño muy simples (“muy zen”, dicen algunos), y ha evolucionado poco desde que se creo en 2006. Es abierta, si uno quiere, y todo el mundo se relaciona con todo el mundo.

Pero sobre todo, y esta es la primera pista que podría conducir a rentabilizarla, Twitter es un servicio de información en tiempo real, información más o menos especializada según los perfiles, públicos o privados, que siga el usuario. Se podría pensar en cobrar por determinados servicios de información de esta red, por crear un servicio de pago que nos dirija a las fuentes de información que necesitamos. Sería una alternativa freemium, como lo que está ofreciendo LinkedIn.

Además, fue, a diferencia de Facebook, una plataforma muy abierta a los desarrolladores externos de aplicaciones. Gente que creó cosas como Hootsuite o Seesmic. Sin embargo, Twitter cambió de forma reciente su política para desarrolladores y limitó las aplicaciones que dependen de datos de la empresa. De forma anterior, personas de fuera podían crear software que sustituía los productos de Twitter para lectura y envío de mensajes. En cambio cualquier nueva aplicación que planee atender a más de 100.000 usuarios debe ahora, de entrada, solicitar permiso a la empresa. En vez de limitar el acceso a programadores externos, podría pensar la manera de abrirse de nuevo e idear fórmulas para compartir ingresos con ellos, algo parecido a lo que hace Apple.

Por último y gracias a su simplicidad basada en los 140 caracteres, Twitter es ideal para dispositivos móviles. A diferencia de Facebook, Twitter se ve bien en cualquier pantalla y no está limitado por el medio móvil. Dado el crecimiento exponencial de los terminales móviles de acceso a redes, las bazas de explotar ese mercado comercialmente, ya sea a través de la publicidad o de la oferta de servicios de pago, son inmensas.

¿Conseguirán presentar un modelo de negocio sólido a sus potenciales inversores o seguirán ofreciendo vaguedades nebulosas?

jueves, 1 de noviembre de 2012

Parte de guerra del ecosistema digital

La necesidad de generar experiencias únicas para el consumidor asociadas a una marca está condicionando la estructura del sector de productos y servicios digitales, el denominado ecosistema digital. Ya no basta con ofrecer un dispositivo o una aplicación a un precio competitivo; se trata de enganchar al usuario a través del sentimiento y de las sensaciones convirtiéndole en fan del logotipo de la empresa.

Apple es el paradigma de esta tendencia y también quien ha indicado la senda a seguir por el sector. ¿Quién no ha discutido hasta la saciedad con un conocido lo estúpido que resulta pagar tres veces más que el coste de una marca estándar por un ordenador portátil solamente porque lleve impreso en el lomo la dichosa manzanita (mi compañero Zeques sostiene que no es una manzana sino un membrillo, pero ésa es otra historia)? ¿Cuántas veces no nos habremos asustado de ver el poder mesiánico de las presentaciones comerciales de Steve Jobs? Apple es más que una empresa de informática, es una experiencia vital para sus clientes (o creyentes).

Todos los agentes que operan en el ecosistema digital (fabricantes de componentes y de terminales, desarrolladores de aplicaciones y de soluciones informáticas, operadoras de telecomunicaciones…) se afanan por escalar la cadena de valor para estar más cerca del cliente, para formar parte de su experiencia. Recordemos que algo tan prosaico como un microprocesador, nada más que un componente interno del ordenador, lleva años alimentando la identidad cibernética de los usuarios a través del famoso cartelito “Intel inside”. Gran parte de los que manejan PCs no han abierto la CPU en su vida y no saben ni la forma que tiene su maravilloso procesador Intel, pero el saberse amparados por esas cinco letras les hace sentirse orgullosos y seguros en el mundo de los bites (yo personalmente escribo estas líneas en un PC clónico de cinco primaveras que guarda en sus entrañas un procesador AMD, bastante más barato que el Intel, y que ha funcionado siempre a las mil maravillas).

Los agentes del sector necesitan agruparse y aliarse entre ellos para ofrecer esa experiencia única al consumidor final. Se trata de crear una experiencia homogénea de uso que fidelice al usuario y además que genere un efecto llamada en potenciales clientes. Se crean por tanto grandes constelaciones de agentes, en las que cada uno aporta su producto o servicio, que compiten entre sí en el mercado. Un mercado profundamente competitivo, inestable y cambiante en el que cada vez resulta más difícil mantener una posición de hegemonía durante mucho tiempo sin esfuerzo. Hace unos pocos años tanto RIM, la fabricante del smartphone Blackberry, como Nokia se comían el mercado de telefonía móvil; hoy sus cuentas de resultados van de mal en peor y todo el mundo considera que han perdido el tren frente a sus competidores.

Básicamente, existen dos formas de posicionarse entre las constelaciones del ecosistema digital: la estrategia vertical basada en la creación de una constelación propia o en sumarse a una constelación existente, y la estrategia horizontal que consiste en especializarse en algún área de nicho que suministre a distintas constelaciones.

Según afirmaba Julio Juan Prieto de Accenture en un artículo reciente publicado en el diario “Cinco Días”, la mayoría de las empresas están adoptando la estrategia vertical en un intento de estar más cerca del consumidor. Esto les lleva a una lucha por intentar controlar el mayor número de eslabones de la cadena de valor para poder asomar la cabeza y saludar al cliente final. Las operadoras de telecomunicaciones también se hayan inmersas en este proceso de pasar de ser meros vendedores de tráfico, indiferentes para el cliente excepto por el precio, a estar asociados con los juguetes que engatusan al público, como un terminal de moda (Orange y el iPhone 5) o cualquier servicio o aplicación (Telefónica y el Firefox OS).

¿A dónde lleva este “Juego de tronos” digital? ¿Cómo acabarán las guerras entre estos reinos de taifas? ¿Conseguirá alguna de las constelaciones una hegemonía cuasi monopolística sobre el mercado? ¿Alcanzará el sector TIC un allanamiento en el ritmo de innovación tecnológica traiga la calma a su ritmo frenético de evolución? ¿Asistiremos al nacimiento de nuevos semidioses como Steve Jobs? No deja de ser apasionante seguir la evolución del sector…

jueves, 18 de octubre de 2012

Una nueva revolución industrial

Durante una amplia época la industria pareció ser relegada de su protagonismo tradicional dentro de las economías por lo que se llamó terciarización, es decir, el auge de las actividades relacionadas con la prestación de servicios. Las finanzas, los seguros, la consultoría, los servicios asociados al turismo (especialmente en España) parecían destinados a constituir los nuevos guías del crecimiento económico. Paralelamente, la empresa multinacional comenzó a deslocalizar sus plantas productivas, trasladándolas de las metrópolis a países emergentes en los que el coste de la mano de obra era menor. Por último, desde 2008 la crisis mundial ha contribuido a acelerar la quiebra de muchas explotaciones productivas, fenómeno que se ha acentuado desde 2010 con el recrudecimiento de la situación económica.

Pero la industria vuelve a cobrar un primer plano en el discurso económico, tanto en EE.UU. como en Europa, y a pesar de las voces que nos vendieron hace un par de décadas la preeminencia del sector terciario, ahora se ve que el aumento de la capacidad productiva industrial, es decir, la producción de bienes, es la única salida posible de la crisis.

La Unión Europea ha lanzado un documento, que bajo el título Una industria europea más fuerte para el crecimiento y la recuperación económica (COM(2012) 582 final), defiende la necesidad de reindustrializar el continente como forma de crear empleo de valor elevado y de  hacer frente a los retos de la sociedad actual. De hecho, el trabajo establece las bases para el desarrollo de una política industrial comunitaria basada en la colaboración entre los órganos de gobierno de la Unión y los Estados miembros.

La apuesta por el sector manufacturero es decidida e indiscutible:

“La atención política sobre la industria se sustenta en el convencimiento de que son esenciales unos sólidos cimientos industriales para lograr una Europa rica y con éxito económico. Es vital estimular la recuperación económica, disponer de empleos de alta calidad y reforzar nuestra competitividad global. La industria puede generar el gran crecimiento de la productividad necesario para reiniciar un crecimiento sostenible: la productividad industrial ha aumentado en un 35 % desde los peores momentos de la crisis en 2009. Además, solo la industria puede mejorar el uso eficiente de la energía y de los recursos a todos los niveles de la economía —frente a la escasez global de recursos— y, también, ayudar a dar soluciones a otros retos que tiene planteados la sociedad.”

Para ello, la Comisión Europea propone un enfoque de actuación basado en cuatro principios:

  1. Establecer el marco adecuado para estimular la inversión, la adopción de nuevas tecnologías y el uso eficiente de los recursos.
  2. Estimular el mercado interior y promover la presencia de las empresas europeas en mercados externos.
  3. Favorecer el acceso a la financiación de las empresas.
  4. Invertir en capital humano y capacidades.

De esta forma, las autoridades comunitarias proponen las siguientes líneas de actuación:

A. Facilitar la inversión en nuevas tecnologías e innovación, generando nuevos mercados y fomentando la sostenibilidad de la producción y la distribución:

1. Mercados para las tecnologías avanzadas de fabricación con vistas a una
producción limpia.
2. Mercados para las tecnologías facilitadoras esenciales.
3. Mercados de bioproductos.
4. Política industrial sostenible, construcción y materias primas
5. Vehículos y buques limpios.
6. Redes energéticas inteligentes.

B. Acceso a los mercados, incidiendo en los siguientes aspectos:

1. Mejorar el mercado interior de mercancías.
2. Fomentar el emprendimiento para que el mercado interior sea más dinámico.
3. El mercado interior de tecnología, la patente unitaria y la protección de los derechos de propiedad intelectual.
4. Apertura de mercados internacionales.

C. Acceso a la financiación y a los mercados de capitales

1. Ayudas del sector público para facilitar el acceso al capital a las empresas.
2. Facilitar el acceso a los mercados de capitales.

D. El papel crucial del capital humano:

1. El reto actual es la creación de empleo.
2. Inversión en capacidades y formación para acompañar los cambios estructurales.
3. Anticipación de las necesidades en empleo y en capacidades y gestión de la
reestructuración de las empresas.

En suma, parece una apuesta decidida por el fomento de la actividad económica y el crecimiento. El tiempo dirá en qué acaba todo esto.

viernes, 12 de octubre de 2012

Detectada vida inteligente entre la clase política

La mala noticia es que no entre la de nuestro país. Dos noticias del periódico de hoy me llevan a publicar un titular tan sensacionalista.

La primera, que aparece en portada, afirma que el Fondo Monetario Internacional (FMI) pide el fin de la austeridad a ultranza en países como España. Christine Lagarde, la directora gerente de dicho organismo, defiende el retraso en el tiempo del cumplimiento del objetivo de déficit en las cuentas públicas. Parece ser que por fin se han enterado de lo peligroso que resulta aplicar medidas restrictivas en una economía en recesión, algo de lo que los demás no teníamos duda, y del riesgo de que la contracción brutal de la demanda en determinadas áreas del mundo, especialmente en la zona euro, conlleve a una depresión global más profunda. ¡Bien por Christine!

La segunda parece política ficción. Diputados alemanes han venido a España a escuchar lo que tienen que decir los movimientos ciudadanos, agrupados bajo el estandarte del 15-M. Es decir, que representantes elegidos por el pueblo están interesados por lo que el pueblo (y encima éste no es el suyo) tiene que decir, en conocer de primera mano sus problemas y preocupaciones, y en atender a sus demandas. Como expresó un miembro de la plataforma, “lo que esto pone en evidencia es que en Alemania hay una cultura democrática más profunda que en España”. ¡Qué razón tiene y viva el Bundestag!

Y aquí seguimos empeñados en condenar a la miseria a los más desfavorecidos, en ayudar a los empresarios del sector bancario que demostraron una incompetencia absoluta en el desempeño de su actividad, y en ignorar con actitud de chulo de merendero la opinión y las demandas de la ciudadanía.

Triste España sin ventura, como dijo Juan del Enzina. Feliz Día de la Hispanidad.

lunes, 8 de octubre de 2012

El estado del bienestar llega a Asia

No, no, éste no es un post de economía ficción, ni he tomado para desayunar churros mojados en coñac 103. La prestigiosa publicación The Economist, en una de sus ediciones de septiembre, dedica un amplio reportaje a lo que considera la próxima revolución asiática: la construcción del estado del bienestar para los ciudadanos de los distintos países del continente.

Los capitalistas más salvajes abrazando, aún tímidamente, la calida silueta de la socialdemocracia (bueno, en la mayoría de los casos el término “democracia” sobra), mientras que, curiosamente, nosotros retrocedemos hacia algo parecido a la sociedad de Manchester de la primera Revolución Industrial. Vivir para ver.

Pues sí, la citada revista afirma que el crecimiento económico de las últimas décadas ( que en casos como el de China se ha mantenido hasta hace poco en dos dígitos) está llevando a las poblaciones de distintos países del continente a demandar a sus gobiernos cosas tan disparatadas para un europeo actual como las pensiones, la sanidad pública o un seguro de desempleo. Indonesia se ha comprometido a crear un sistema de salud público para 2014; India ha llevado las prestaciones sanitarias a 110 millones de los ciudadanos más pobres; China ha extendido la cobertura de las pensiones a 240 millones de habitantes de zonas rurales. Mientras que la construcción de los estados del bienestar europeos llevó más de medio siglo, los asiáticos los van a crear en apenas una década.

No obstante, todavía el gasto público social en estos países no representa más que el 30% de la media europea, así que queda mucho camino por recorrer. Por otro lado, los gobiernos no quieren que la tradición de esfuerzo y trabajo duro que ha articulado el crecimiento económico de estas naciones se diluya por un “exceso de protección” de la población. Éste siempre ha sido un argumento neoliberal contra las políticas sociales sobre el que habría mucho que discutir: los países escandinavos gozan de los estados del bienestar más desarrollados del mundo y su mano de obra es de las más eficientes y competitivas.

Sin embargo, Asia se enfrenta a problemas que pueden obstaculizar este proceso, en concreto, los factores demográficos y las dimensiones de los países.

Mientras que naciones como India gozan de una población relativamente joven, China actualmente presenta la equivalencia de cinco trabajadores por cada persona mayor, proporción que para el año 2035 puede haber bajado a dos. El envejecimiento de la población es un factor de riesgo para la sostenibilidad en el tiempo de la cobertura social.

Por otro lado, el gran tamaño de estos países (en concreto China, India e Indonesia) y la disparidad geográfica de la renta entre sus regiones, dificulta la creación de una intervención social pública verdaderamente igualitaria, que no genere discriminación entre los ciudadanos de una u otra zona. Un buen ejemplo es el abismo que existe entre la China urbana industrial de las ciudades costeras y  el interior rural agrícola.

No existen fórmulas magistrales que se puedan aplicar a lo largo y ancho de Asia; cada país debe aplicar las políticas adecuadas en función de su propia realidad. Sin embargo, los gobiernos deberían contemplar una serie de principios generales: 
  • Antes de formular promesas a la población hay que analizar si realmente se pueden financiar y su sostenibilidad en el tiempo.
  • Enfocar bien el gasto social, asegurarse de que la ayuda se centra en aquellos que más lo necesitan. Un buen ejemplo de lo que no se debe hacer es el de Indonesia, que el año pasado invirtió nueve veces más recursos públicos en subsidiar la gasolina de lo que gastó en sanidad, beneficiando al estrato de población más prospero que es el que puede permitirse poseer vehículos de motor.
  • Hace falta ser flexible e innovador. Flexible para adaptarse a las distintas necesidades del mosaico poblacional que constituyen estos países. E innovador, aprovechando la tecnología para hacer más eficiente la administración pública.
Dado que van a ser los líderes hegemónicos del mundo en este siglo, me alegro de que hayan comprendido la importancia de apoyar a la sociedad desde el sector público.

jueves, 4 de octubre de 2012

De cigarras, hormigas, teutones y caciques

Por enésima vez, el economista Paul Krugman volvía a avisar desde las páginas salmón de El País de lo inadecuado de aplicar políticas de austeridad para salir de la crisis. Parece mentira que lo que a todos nos parece de sentido común, seamos o no expertos en economía, no lo vean las “personas muy serias” (definición del propio Krugman) que nos gobiernan, tanto en España como desde el trono europeo.

A riesgo de resultar tan pesado como keynesiano, la lógica nos susurra que el crecimiento solamente volverá cuando se reactive la demanda interna en nuestro país, es decir, cuando la gente tenga el suficiente poder adquisitivo y la confianza para volver a comprar bienes y servicios, algo que tanto el miedo y el empobrecimiento de la población están obstaculizando ahora.

Y que no nos hablen de la mejora en las cifras de las exportaciones porque es una partida que no tiene excesivo peso en la composición de la demanda española. Eso sí, las empresas que exportan actualmente deben de constituir un ejemplo para el resto del tejido productivo porque han conseguido establecer posiciones en mercados internacionales con productos y servicios de muy alto valor añadido. Es una pista sobre cómo deberíamos enfocar nuestra especialización productiva en el futuro (aunque volveremos a invertir en el ladrillo, conociéndonos).

Krugman nos vuelve a recordar en su texto que los problemas de España se derivan de una burbuja inmobiliaria, que por cierto fue alimentada por la banca alemana, pero que antes de estallar la crisis las cuentas del Estado tenían saldo positivo y el nivel de deuda pública era reducido. O sea que esto no viene de que los sucesivos gobiernos hayan sido derrochadores o de que hayamos creado un estado del bienestar que no nos podíamos permitir, como defiende el credo liberal.

De lo que sí tenemos todos la culpa (esto no lo dice Krugman) es de esa afición que tiene la raza española al dinero fácil, al pelotazo. A un español nunca se le ocurre invertir en una empresa tecnológica que tenga un alto potencial innovador y  posibilidades de destacar en los mercados internacionales. No, el español prefiere comprar inmuebles para venderlos al doble de precio en poco tiempo y forrarse. Quien dice inmuebles dice valores mobiliarios, recordemos la burbuja financiera de 2000. El español es alérgico a la economía real productiva, a tener que esperar y trabajar para que una inversión obtenga su rendimiento. Y así nos va.

Prosigue Paul Krugman citando un informe del Fondo Monetario Internacional que postula que los recortes de gasto en economías profundamente deprimidas, como la que nos ocupa, reducen la confianza de los inversores por el consecuente ritmo de deterioro económico. Es decir, que si la única finalidad de esta política de austeridad salvaje es recuperar la confianza como país ante los mercados, vamos en dirección contraria.

¿Cuáles pueden ser entonces las razones para llevar a cabo este despropósito? El calvinismo y el neoliberalismo.

El Gobierno alemán ha conseguido que sus ciudadanos vean esta situación como la fábula de la cigarra y la hormiga. Los españoles se han dedicado a divertirse y a gastar, en vez de trabajar y ahorrar como nosotros, y por eso están a dos velas. Ellos se lo han buscado. Es una derivada del sentimiento calvinista que subyace en el funcionamiento del capitalismo y que postula que Dios (o el mercado) premia a los justos que lo hacen bien y castiga a los que no con el fracaso y la pobreza.

Y desde nuestro terruño no queda otra explicación para esta situación que a la derecha neoliberal española le ha venido de perlas esta crisis para desmontar el estado de bienestar y la igualdad de oportunidades creada en las últimas décadas. Es fuerte decirlo así pero no veo otra explicación. En Italia hemos visto a políticos llorar en público al anunciar recortes, por el sufrimiento que iban a infligir a la población; el primer ministro griego afirmaba en una entrevista hace unos días que no había un trabajo tan doloroso como el suyo. Pero los políticos de nuestro país parecen gozar con lo que hacen, aplauden y se les ilumina la cara cuando aprueban medidas cada vez más salvajes, especialmente para los más débiles.

Volverán a recuperar la supremacía social (que por otra parte nunca perdieron) y las costumbres caciquistas, sobre una sociedad alienada y empobrecida. El que no se pueda pagar un tratamiento médico, que se aguante y se muera; el que no pueda dar a sus hijos una educación de calidad, pues que hubiera ahorrado. Pero sus hijos siempre estudiarán en las mejores universidades y heredarán la hegemonía sobre el país generación tras generación. Se acabó la movilidad social y esa estúpida clase media llena de pretensiones.

¿Os parece un manifiesto de rojos? Ya me lo contaréis.

viernes, 28 de septiembre de 2012

Crowdsourcing para buscar extraterrestres

Mucho antes de que el crowdsourcing se llamase crowdsourcing, el programa SETI (Search for Extra-Terrestrial Intelligence) reclamó la ayuda de los internautas de todo el mundo para contribuir a detectar señales de vida inteligente en el cosmos.

Pero vayamos por partes. El crowdsourcing es una modalidad de trabajo colaborativo en red que consiste en invitar a todo aquel que esté interesado y dispuesto a participar en un determinado proyecto a formar parte de él. Francis Pisani lo define así en su libro La alquimia de las multitudes:

“El crowdsourcing es un modelo radical: consiste en invitar a la `multitud´ de los usuarios, a través de la web, a realizar tareas que antes se realizaban dentro de una organización; pero por menos dinero, o incluso gratis”

El paradigma del crowdsourcing es la Wikipedia, una vasta enciclopedia en la que los aficionados publican sus artículos sin recibir nada a cambio, contribuyendo a crear el referente del conocimiento de nuestros días, si bien hay voces críticas en cuanto a su grado de rigor y exactitud.

Y volviendo a los alienígenas, desde la década de los 50 varios científicos postularon la posibilidad de comunicarse a través del universo con otras civilizaciones tecnológicamente avanzadas a través de ondas de radio, de microondas para ser exactos. Las experiencias para detectar emisiones extraterrestres que pudiesen responder a vida inteligente comenzaron en la década siguiente. Se trataba de captar señales de radio de un ancho de banda muy determinado. Esta clase de ondas no se produce de manera natural, por lo que su detección implicaría, casi con toda seguridad, que no estamos solos en el universo.

Durante los años setenta en EE.UU. surgió el programa SETI, destinado a la búsqueda de inteligencia extraterrestre. Se habilitaron numerosos radiotelescopios para rastrear aquellas regiones del cosmos más proclives a albergar vida. Y a pesar de que la NASA adoptó el proyecto en los ochenta, al poco tiempo el Congreso de los Estados Unidos decidió eliminar la partida presupuestaria destinada a SETI, por lo que la iniciativa quedó a merced de las donaciones privadas.

Aparte del tema financiero, que no es baladí, SETI requiere de ordenadores superpotentes para procesar y analizar la avalancha de señales procedentes del espacio. Y aquí es donde entra el crowdsourcing.

Desde 1999, el equipo e SETI ha utilizado su propia imaginación y la colaboración de los internautas para aumentar la capacidad de procesado de las señales recibidas del cosmos. Para ello invita a todo aquel aficionado a la astrofísica (o no) que quiera participar a instalar un programa informático en su ordenador que les ayuda a analizar parte del ingente volumen de información que manejan.  Es un sencillo software (BOINC Manager) que consigue que toda la red de computadoras particulares que trabajan para SETI funcione como un potentísimo procesador. Además, se puede configurar para que solamente trabaje cuando tu ordenador está en standby de forma que no te produzca ninguna limitación de memoria o de velocidad cuando estés trabajando en él.

¿Lograremos algún día recibir una señal de radio de origen inteligente procedente de estrellas lejanas? Si es así, los internautas participantes en SETI tendrán el orgullo de haber contribuido a establecer contacto con civilizaciones extraterrestres (y por cierto, espero que los aliens no sean tan malos como los de la última película de Ridley Scott).

sábado, 15 de septiembre de 2012

Las nuevas multinacionales y la marca global

A medida que las empresas de países emergentes van saliendo al mercado global se van dando cuenta de la importancia que tiene la marca global, una imagen que establezca una asociación inmediata de la firma y/o sus productos en consumidores de cualquier lugar del mundo.

Las grandes empresas de naciones como China o India parecen seguir el patrón de internacionalización que fijaron las compañías japonesas en las décadas de los sesenta y setenta: pasar de hacer incursiones en la periferia de los mercados de sus competidores globales, a realizar un ataque frontal directo al corazón del negocio. Pero para ello hace falta tener una marca global, según el economista de guardia de la revista The Economist, que firma bajo el seudónimo de “Schumpeter”.

Los datos que justifican esto son evidentes: mientras que los márgenes de beneficio de una empresa sin marca giran en torno al 3-8% y siempre bajo la amenaza de que un competidor rebase a la baja los costes, la empresa que ostenta una marca reconocida puede superar el 15% de margen y gozar de clientes mucho más leales.

Lo cierto es que actualmente destacan pocas marcas de firmas de países emergentes. Entre las 100 marcas más valiosas del mundo, solamente encontramos Samsung y Hyundai de Corea del Sur, Corona de México y HTC de Taiwan. El gigante informático chino Lenovo, actualmente el segundo fabricante de PCs en la esfera mundial, tuvo la buena idea de comprar la línea de negocio ThinkPad de IBM, para asociar su imagen a una marca solidamente posicionada.

Muchas de estas empresas son ya líderes en sus respectivos mercados pero necesitan el poder de la marca global para afianzarse y ser reconocidos en el exterior.

La pregunta es ¿cómo se fabrica una marca global? Los expertos destacan tres aspectos.
  1. Explotando las economías de escala y el conocimiento del mercado local, de cara a abordar los mercados internacionales. Muchas de estas empresas son dominantes en sus países y deben aprender a trasladar ese liderazgo al exterior. Por otro lado, es necesario definir con precisión el segmento de mercado al que dirigirse.
  2. La innovación es un segundo factor de importancia, es decir, la capacidad de lanzar con regularidad nuevos productos que generen ruido y expectación de forma continua.
  3. Por último, están las cuestiones tradicionales del branding, es decir, temas como posicionarse internacionalmente sin que se desborde el presupuesto de marketing; si hay que posicionar el producto de forma independiente de la marca (como hace Procter & Gamble, el fabricante de las cuchillas Gillette, entre muchos otros productos), o por el contrario imprimir en el producto la marca corporativa, etc.
Supongo que no tardaremos mucho en empezar sentir como algo cotidiano la presencia en nuestros mercados de marcas chinas o indias. Es cuestión de tiempo. Y no de mucho.

sábado, 8 de septiembre de 2012

LOCALNOMICS: el patio de mi casa es particular

La globalización parecía un camino sin retorno. Desde hace décadas se nos ha intentado convencer de que la eliminación de las fronteras y la deslocalización de las cadenas de valor de las empresas eran tendencias irreversibles e imparables. Parecía lógico pensar que cualquier gran compañía de EE.UU. o Europa enviaría sus unidades de producción a países como China e India aprovechando la ventaja de unos costes laborales irrisorios comparados con los de casa. El terreno de la competición era el mundo en su totalidad y los contrincantes se multiplicaban en la medida en que las naciones emergentes se convertían en plataformas de exportación de bienes y servicios muy competitivos en costes.

Todo parece indicar que ese determinismo globalizador que orientaba nuestra evolución quizá era ilusorio y que el mundo vuelve reposar en gran media sobre lo local, el patio de casa, del que a lo mejor no llegamos a salir nunca del todo. Es lo que se conoce por localnomics. Por lo menos esto postulaba este verano Rana Foroohar en un artículo de la revista TIME, que llevaba el curioso título “Go Glocal”. Aunque el análisis se realiza desde la perspectiva de la economía los Estados Unidos entiendo que puede aportar reflexiones aplicables a nosotros, los pobres europeos.

Las crisis mundiales tradicionalmente has supuesto un retorno al proteccionismo y a la desconfianza mutua entre naciones, en algunos casos con desenlaces trágicos como las guerras mundiales (eso sí lo consiguió la globalización en el siglo XX, el que las guerras tuviesen lugar a escala planetaria). La que nos azota no es una excepción, pues a la vista está el grado de deterioro y fragmentación de las relaciones entre países, con especial incidencia en la Unión Europea, antaño un feliz grupo de compañeros de viaje. Foroohar pone varios ejemplos de la vuelta al proteccionismo, como la renacionalización de YPF en Argentina, la aplicación de controles a la circulación de capital en diversos países, la subida de aranceles en economías como la china, la turca, la japonesa o la estadounidense... En sus palabras:

“Esto supone centrarse más en los ecosistemas económicos regionales y en impulsar la creación de empleo en casa en lugar de depender de los mercados globales para salir adelante”.

El artículo identifica cinco grandes reglas que regirán la localnomics (juego de palabras que conjuga los términos economía y local) por oposición a la globalización descontrolada.

1. Los banqueros locales lo saben mejor. Después de estallar la gran crisis, el sector financiero mundial no va a quedar igual que antes. La experiencia obliga a autoridades de ambos lados del Atlántico a controlar más de cerca los movimientos y operaciones financieras que antaño fluían con entera libertad, y que han desembocado en el desastre económico en el que nos vemos sumergidos. Al contrario de los que ocurre en Europa en donde se tiende a la fusión bancaria en macroentidades transnacionales, Rana Foroohar piensa que en EE.UU. la reforma del sector puede derivarse en la fragmentación de los grandes bancos en otros más pequeños. Al estar más cerca del terreno y más alejados de las finanzas globales, estas entidades conocerán mejor a sus clientes locales, mitigarán por tanto el riesgo, y se dedicarán a inyectar financiación a la pequeña y mediana empresa regional.

2. Las manufacturas importan. A medida que la economía financiera entra en declive, cobra más relevancia como pilar del crecimiento la producción de bienes, es decir, la industria. De hecho, se está empezando a hablar de una nueva revolución industrial dado que el sector productivo se convierte progresivamente en la locomotora de la economía.

3. Trabajadores altamente tecnológicos en las cadenas de producción. Con cierta sorna, el autor afirma que  la forma de competir en coste con los productos procedentes de China es introducir mano de obra todavía más barata: robots. Sobre este particular expone el ejemplo de la fábrica de Illinois de la empresa Caterpillar, que vende vehículos para la construcción, en donde los trabajos poco cualificados y rutinarios de la cadena de producción son realizados por autómatas que son manejados por trabajadores humanos con cualificación tecnológica. La plantilla no se ha reducido por culpa de las máquinas, pero ha aumentado sustancialmente su grado de cualificación. Boston Consulting Group estima que en cinco años volverán a EE.UU. del orden de tres millones de empleos industriales, que en su día partieron hacia naciones emergentes. Sin embargo, esta demanda será de trabajadores muy cualificados especialmente en aspectos relacionados con las TIC.

4. Lo cercano es más rápido y lo rápido es bueno. Aparte de la repatriación a Estados Unidos de eslabones de la cadena de valor de las empresas, éstas están descubriendo el valor de situarse cerca de sus mercados locales en el país. La proximidad a sus clientes establece la posibilidad de conocerles mejor y atender mejor sus necesidades, además de poder garantizar el suministro just-in-time. La tendencia de llevar las líneas de producción allá donde resulte más barato ya no es generalizada. Han surgido muchos inconvenientes a la práctica de producir fuera: la subida de los costes de la energía y por ende del transporte, la inseguridad política en algunas naciones, las catástrofes naturales... En fin, que no todo son ventajas.

5. Los líderes locales deben defender sus intereses. Cuando China, el gran paradigma de la nueva economía, demuestra ser un mercado muy cerrado al producto exterior y en el que el gobierno favorece abiertamente a la empresa local frente a la extranjera, nos damos cuenta de la gran estafa que es esto de la globalización. Si a eso le sumamos que su competitividad en costes reposa sobre mano de obra semiesclava, entonces es mejor que hablemos de otra cosa. El autor del artículo invita a las ciudades de EE.UU. a que se conviertan en las defensoras e impulsoras de su propio desarrollo, estableciendo el clima y los incentivos adecuados para atraer la inversión productiva y el empleo.

En la filosofía localnomics la batalla económica y comercial se libra desde el término municipal, ya no desde los estados.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Ciencia, creencias y estupidez

No hay cosa peor que que nos tomen por idiotas. Las religiones se han especializado en ello, en el engaño y la comedura de coco, a lo largo de los siglos, pero los poderes públicos, tanto legítimos como impuestos, no se han quedado atrás en el intento. Una de las especialidades de los manipuladores es el intentar hacer pasar por verdades inmutables los dogmas de fe o las premisas ideológicas.

Desgraciadamente esto es lo que sufrimos en la actualidad en el contexto de la crisis mundial por la que pasamos. El desmoronamiento general de las economías occidentales le está sirviendo de excusa a la derecha neoliberal para imponer sus criterios ideológicos, a través de las políticas públicas, y venderlos como soluciones avaladas por la ciencia económica. A estas alturas ya nadie con dos dedos de frente se cree que reduciendo el volumen de la Administración y el poder adquisitivo del ciudadano se vaya a recuperar la actividad productiva y se vaya a crear empleo. Va contra toda lógica, pero nos tienen donde quieren.

Pero lo venden, tanto el BCE como los líderes europeos, como la única solución a nuestros problemas, como la única alternativa de política económica que se puede aplicar en esta situación. Teniendo en cuenta que la economía no es una ciencia exacta y que sirve mejor para explicar el pasado que para predecir el futuro inmediato (a los hechos me remito), resulta ridículo que nos presenten sus principios ideológicos como recetas para promover el crecimiento económico. Liberalizarlo todo, reducir los derechos de los ciudadanos al mínimo, desproteger a la sociedad… Algún día nuestros descendientes, si llegan a existir, estudiarán esta época como la gran era de la manipulación y el engaño.

El paso del tiempo pone en evidencia lo estúpido y manipulado de los principios, creencias e ideas de determinadas sociedades en determinadas épocas. Ahora que entramos en décadas oscuras para la razón conviene recordar ejemplos de la estupidez humana de otras épocas. Me remito al filósofo Bertrand Russell y  a un artículo que escribió como respuesta al veto que se le impuso, por sus ideas liberales, para dar clase en la Universidad de la Ciudad de Nueva York en 1940.

El escrito, titulado “La libertad y las universidades”, contiene dos ejemplos de la majadería que emana de imponer la ideología o las creencias a la ciencia que no tienen desperdicio.

En el primero, se hace alusión a una organización denominada “Sociedad de la Tierra Plana”, que según Russell existía en la ciudad de Durban hacia 1900 (supongo que no habían tenido conocimiento del viaje de Magallanes, digo yo). Uno de sus miembros desafió al mundo a un debate público para que alguien probase la redondez de nuestro planeta. Recogió el testigo un capitán de barco basando su argumentación a favor de la curvatura de la tierra en el hecho empírico de que él lo había recorrido. Pues el argumento fue desechado y el defensor de la planicie obtuvo dos tercios de mayoría en las votaciones. Y comenta Russell con sorna:

“Una vez manifestada así la voz del pueblo, el verdadero demócrata debe sacar la conclusión que en Durban la tierra es plana. Espero que desde entonces nadie pueda enseñar en las escuelas públicas de Durban (creo que allí no hay universidad), a menos que suscriba la declaración de que la redondez de la tierra es un dogma infiel destinado a fomentar el comunismo y la destrucción de la familia”.

Pero no os riáis tanto los de izquierdas de los cristianos fanáticos radicales, que también el socialismo real ha dado situaciones patéticas, aparte de los discursos de Fidel Castro (de Chávez ni hablamos). En el mismo artículo, Bertrand Russell incluye un texto sin desperdicio que apareció publicado en la Revista Astronómica de la Unión Soviética en 1938. Con esa aproximación a la ciencia me cuesta creer que lograsen poner a un hombre en órbita:

“La cosmogonía burguesa moderna se encuentra en un estado de profunda confusión ideológica, resultante de su negativa a aceptar el único verdadero concepto materialista-dialéctico, a saber, la infinitud del universo, tanto con respecto al espacio como con respecto al tiempo”.

Por alguna razón a Stalin le molestaba vivir en un universo finito y curvado sobre sí mismo. En que estaría pensando el idiota de Einstein…

“Las pocas obras materialistas soviéticas existentes sobre problemas de cosmología han permanecido aisladas y han sido suprimidas por los enemigos del pueblo hasta hace poco”.

La verdad es que es una injusticia porque hace falta ser un genio para asociar la mecánica cuántica con el materialismo histórico. Todavía deben estar resonando en el cosmos las carcajadas de la comunidad científica internacional.

“El éxpose de los enemigos del pueblo soviético hace necesario el desarrollo de una nueva cosmología materialista soviética”.

Supongo que esta visión dialéctica de la cosmología y la física es lo que llevó a que la URSS perdiera dos naves en Marte (las Mars 3 y 6) a principios de los 70. Es broma, los yanquis han perdido muchas más durante la carrera espacial.

“Se estima necesario que la ciencia soviética entre en la arena científica internacional aportando sólo realizaciones concretas en las teorías cosmológicas basadas en nuestra metodología filosófica”.

Yo no sabía que había una ciencia de derechas y otra de izquierdas. ¿Debo entender que la Ley de la Gravedad no funciona igual en Cuba y Corea del Norte que en los países capitalistas?

En fin, que aparte de risas, la estupidez humana asociada a un dogma de fe o a una ideología no conoce límites. Espero que dentro de 40 años los discursos de Merkel, Draghi y Rajoy nos hagan reír tanto como el debate sobre la tierra plana o la cosmología dialéctica, a no ser que hayan convertido el mundo occidental en un erial de pobreza y desigualdad social tal que se nos hayan quitado las ganas de cachondeo.

PD. Por cierto, Romney me da pero que mucho miedo: estadounidenses, votad a Obama, por favor!

lunes, 27 de agosto de 2012

Los BRIC suspenden en innovación

La Organización Mundial de la Propiedad Intelectual en colaboración con INSEAD ha publicado el informe “Índice Mundial de Innovación 2012”, un documento que valora y clasifica los esfuerzos innovadores de las naciones del mundo estableciendo un ranking de mayor a menor, tanto general como por regiones y en función de la renta.

El objeto de este ejercicio es, por una parte, destacar el papel de la innovación como factor de crecimiento económico de los países, y por otra, establecer una comparación horizontal que permita contrastar la situación de cada nación independientemente de su nivel de renta.

Los diez primeros puestos de la lista son en su mayoría previsibles, a saber, Suiza, Suecia, Singapur, Finlandia, Reino Unido, Holanda, Dinamarca, Hong Kong, Irlanda y EE.UU. Sorprende quizá la clasificación de Irlanda por encima de Estados Unidos dado que es uno de los “ángeles caídos” de la Unión Europea.

Pero lo realmente sorprendente es que ninguna de las naciones emergentes más fuertes de América Latina esté en el grupo de los 50 primeros, excepto Chile que ocupa la posición 39. Parece ser que las grandes apuestas americanas destinadas a ejercer la hegemonía en el nuevo orden económico no son fuertes en innovación. La poderosa maquinaria productiva brasileña apenas alcanza el puesto 58, Colombia el 65, Argentina el 70, Perú el 75 y México el 79. Por cierto, España está en el 29 del ranking mundial.

Si dirigimos la vista hacia los BRIC del este la cosa cambia algo, aunque se mantienen en niveles bajos. Dentro de la parte euroasiática de las potencias emergentes, China ocupa el puesto 34 dentro de la clasificación mundial, Rusia el 51 y la India el 64. Tampoco es para tirar cohetes, sin embargo, los autores del estudio subrayan que “los resultados obtenidos por China en el pilar fundamental de producción de conocimientos y tecnología solo han sido superados por Suiza, Suecia, Singapur y Finlandia”. Parece ser que este indicador es fundamental de cara a aumentar en el futuro la posición en el ranking general. Por otro lado, India y China encabezan la lista complementaria de eficiencia en la innovación que muestra qué países sobresalen en la transformación de determinados recursos invertidos en productos de la innovación. Esto demuestra que no hace falta tener un elevado nivel de renta para innovar bien.

El informe insiste en la necesidad de que los países emergentes inviertan más en sus entornos y estructuras de innovación, incluidas China e India, que a pesar de evolucionar favorablemente presentan serias deficiencias en este campo. El caso de América Latina es aún más preocupante y requiere de unas políticas de fomento de la innovación mucho más vigorosas, si quieren entrar en la competencia mundial de productos y servicios de valor añadido, y dejar de ligar el crecimiento a la exportación de productos primarios, cuyos mercados son volátiles e inestables.
 
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