martes, 2 de abril de 2013

Playmobil, los muñequitos sonrientes surgidos de la crisis

Como no todo van a ser desgracias lo que contamos en este blog, hoy vamos a hablar de un juguete entrañable que a más de uno le traerá buenos recuerdos: los “clicks” de Playmobil. Muñecos siempre sonrientes, de diseño infantil y aparentemente simplón que llevan décadas liderando el mercado mundial del juguete, batiendo en buena lid a adversarios de éxito más coyuntural (quién se acuerda hoy en día de los Airgam Boys).

Lo curioso del universo Playmobil es que su origen está en otra crisis, la de principios de la década de los setenta. Pero vayamos por partes.

Como informa el blog PuroMarketing, la marca Playmobil es propiedad del grupo alemán Brandstäter, que fue fundado en 1876 por Andreas Brandstäter, y que inicialmente fabricaba artículos de decoración. Ya en el siglo XX orientaron la producción hacia objetos metálicos, como teléfonos y cajas registradoras, y no fue hasta la década de los 50 en que se iniciaron en la creación de juguetes de plástico, como por ejemplo, coches.

Con la subida vertiginosa del precio del petróleo desde 1973, el plástico se encareció sobremanera y Playmobil decidió fabricar vehículos de plástico más pequeños que acompañó de unos pequeños personajes humanoides. Habían nacido los “clicks”, como se les conoció en España, que fueron presentados en sociedad en el salón de Nuremberg en 1974. En nuestro país los distribuyó la firma juguetera Famosa y de ahí que en sus inicios se denominasen los “clics de Famobil”.

El éxito de Playmobil, que supongo que ya ha cosechado numerosos case studies en escuelas de negocios, es básicamente su simplicidad y adaptabilidad, es decir, que el mismo muñeco puede adaptarse a cualquier entorno (Edad Media, piratas, vaqueros…) sin ningún tipo de cambio en el diseño.

Podemos destacar entre los factores que han garantizado el liderazgo de este juguete a través de los años los siguientes:

  • Es un juguete positivo: a pesar de los roles que puedan asumir los Playmobil, siempre llevan el diseño naif y sonriente que les caracteriza, frente a otros juguetes posteriores que presentan un look más truculento y/o violento.
  • Tienen una articulación muy básica (movimientos muy limitados) y pocas piezas, lo que les aporta una mayor solidez y resistencia, especialmente de cara a su uso por niños más pequeños.
  • A pesar de lo elemental de la anatomía del muñeco, los accesorios y dispositivos que le acompañan son extremadamente elaborados, algo que enriquece el juguete en su conjunto.
  • Desde su origen en la primera mitad de los setenta, Playmobil no ha dejado de crear nuevos universos temáticos año tras año, situando a los muñequitos sonrientes en nuevos e innovadores escenarios, aportando nuevas construcciones y edificaciones para ellos, y comercializando vehículos cada vez más alucinantes. Este ritmo vertiginoso de innovación (AKA “no dormirse en los laureles”) es otro rasgo del sello de éxito de la casa.

Por supuesto, el universo Playmobil tiene innumerables fans entre los adultos. Existen coleccionistas que gastan importantes sumas en tener TODO lo que comercializa la empresa, y hasta cuentan en nuestro país con una asociación: Aesclick (Asociación Española de Coleccionistas de Playmobil).

Por cierto, existen más de 21.100 millones de “clicks” en el mundo, lo que supone tres veces más que la población humana.

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